background

Yo y mis  multiversos 



Al caminar por esa línea,
donde el perímetro de las estrellas marcaba el límite del caos
emocional,
mis pasos seguían sin miedo
hasta explorar vientos y tempestades desconocidas.

La luz de la luna formaba en las siluetas nocturnas una excitación
sensorial,
con mis monstruos, mis victorias, mis miedos y yo.
Recobrando en cada madrugada la filosofía de cada simetría
mística,
simplemente me sentía como un chamán a cargo de una ceremonia
mágica...



► Universo fugitivo

Estamos condenados a un hechizo interestelar y nadie puede
detenerlo.
Las aventuras realmente esenciales, son aquellas que embellecen
el alma de quien tiene la osadía de vivirlas.
Bienaventurado el que acarrea en el interior de su espíritu y su
carne,
La chispa fugaz y eterna del amor iluminado, de un universo
fugitivo.

Soy luz, sombra, calma y movimiento. Soy camino y escucha. Soy energía que acompaña y presencia que observa. Mi fotografía nace de ahí: de lo que vibra, de lo que respira, de lo que permanece. Si estás aquí, quizá tu alma también busca un lugar donde reconocerse.


► ¿Qué esperabas de mí??
Me conociste como poeta.
Mis labios se volvieron roca al yacer sin deseo, sin éxito, sin ropa,
sin futuro.
Solo por la necesidad de llenar tus vacíos.
¿Qué esperabas de mí??
Mi vida navega en la forma libre de la poesía.
Las estrofas de textos neuróticos, poemas eróticos.

Lectura de sentido filosófico, besar la soledad.
¿Cuál verso más precioso que la música de tu sonrisa??
Mujeres que adoran bolsas de plástico sin fondo.
Poetas enamorados...
Los muertos no besas con los labios
¿Por qué me miras así?
En un mundo oscuro, morir de AMOR es lo mejor que te puede




𝕋𝕒𝕟 𝕤𝕠𝕝𝕠 𝕖𝕟 𝕝𝕒 𝕒𝕣𝕞𝕠𝕟í𝕒 𝕕𝕖 𝕥𝕦 𝕧𝕦𝕝𝕟𝕖𝕣𝕒𝕓𝕚𝕝𝕚𝕕𝕒𝕕 𝕖𝕟𝕔𝕦𝕖𝕟𝕥𝕣𝕒𝕤 𝕝𝕒 𝕔𝕠𝕞𝕦𝕟𝕚ó𝕟 𝕕𝕖 𝕥𝕦 𝕤𝕖𝕣 .


𝙴𝚜𝚎 𝚙𝚊𝚒𝚜𝚊𝚓𝚎 𝚍𝚘𝚗𝚍𝚎 𝚑𝚊𝚋𝚒𝚝𝚊𝚗 𝚌é𝚕𝚞𝚕𝚊𝚜 𝚙𝚎𝚛𝚝𝚎𝚗𝚎𝚌𝚒𝚎𝚗𝚝𝚎𝚜 𝚊𝚕 𝚎𝚌𝚘 𝚏𝚒𝚐𝚞𝚛𝚊𝚝𝚒𝚟𝚘 𝚍𝚎 𝚞𝚗𝚊 𝚜𝚒𝚕𝚞𝚎𝚝𝚊 𝚜𝚘ñ𝚊𝚍𝚊, 𝚙𝚛𝚘𝚟𝚘𝚌𝚊𝚋𝚊 𝚞𝚗𝚊 𝚗𝚎𝚞𝚛𝚘𝚜𝚒𝚜 𝚊𝚕 𝚝𝚊𝚌𝚝𝚘, 𝚏𝚒𝚐𝚞𝚛𝚊𝚋𝚊𝚗 𝚎𝚗 𝚖𝚒 𝚖𝚎𝚗𝚝𝚎 𝚞𝚗𝚊 𝚍𝚊𝚗𝚣𝚊 𝚎𝚗𝚝𝚛𝚎 𝚖𝚒𝚜 𝚍𝚎𝚍𝚘𝚜 𝚢 𝚎𝚜𝚎 𝚟𝚒𝚎𝚗𝚝𝚘 𝚕𝚒𝚋𝚛𝚎, 𝚕𝚊 𝚗𝚘𝚜𝚝𝚊𝚕𝚐𝚒𝚊 𝚍𝚎 𝚞𝚗 𝚜𝚞𝚎ñ𝚘 𝚏𝚒𝚐𝚞𝚛𝚊𝚝𝚒𝚟𝚘 𝚊 𝚙𝚞𝚗𝚝𝚘 𝚍𝚎 𝚊𝚕𝚌𝚊𝚗𝚣𝚊𝚛.

𝙼𝚒𝚜 𝚙𝚊𝚜𝚘𝚜 𝚌𝚘𝚗𝚝𝚒𝚗𝚞𝚊𝚋𝚊𝚗, 𝚍á𝚗𝚍𝚘𝚕𝚎 𝚝𝚒𝚎𝚖𝚙𝚘 𝚊 𝚌𝚊𝚍𝚊 𝚏𝚘𝚛𝚖𝚊, 𝚌𝚊𝚍𝚊 𝚜𝚎𝚗𝚝𝚒𝚍𝚘, 𝚌𝚊𝚍𝚊 𝚊𝚏𝚕𝚒𝚌𝚌𝚒ó𝚗, 𝚌𝚊𝚍𝚊 𝚛𝚎𝚜𝚙𝚒𝚛𝚊𝚌𝚒ó𝚗 𝚚𝚞𝚎 𝚜𝚎 𝚖𝚎𝚣𝚌𝚕𝚊𝚋𝚊 𝚌𝚘𝚗 𝚖𝚒 𝚌𝚘𝚜𝚖𝚘𝚜, 𝚌𝚘𝚗𝚟𝚞𝚕𝚜𝚒𝚘𝚗𝚊𝚗𝚍𝚘 𝚎𝚗 𝚞𝚗 𝚊𝚕𝚎𝚝𝚊𝚛𝚐𝚊𝚍𝚘 𝚌𝚊𝚘𝚜 𝚍𝚎 𝚕𝚞𝚌𝚒𝚍𝚎𝚣 𝚢 𝚎𝚜𝚚𝚞𝚒𝚣𝚘𝚏𝚛𝚎𝚗𝚒𝚊.


𝙽𝚘 𝚜é 𝚜𝚒 𝚖𝚒𝚜 𝚍𝚎𝚍𝚘𝚜 𝚜𝚎 𝚝𝚊𝚖𝚋𝚊𝚕𝚎𝚊𝚋𝚊𝚗 𝚜𝚘𝚋𝚛𝚎 𝚞𝚗𝚊 𝚏𝚊𝚞𝚗𝚊 𝚍𝚎 𝚐𝚎𝚗𝚝𝚎 𝚌𝚘𝚗 𝚖á𝚜𝚌𝚊𝚛𝚊𝚜 𝚕𝚕𝚎𝚗𝚊𝚜 𝚍𝚎 𝚙𝚊𝚟𝚘𝚛, 𝚞𝚗𝚊 𝚙𝚛𝚊𝚍𝚎𝚛𝚊, 𝚞𝚗 𝚙á𝚛𝚊𝚖𝚘, 𝚞𝚗𝚊 𝚝𝚞𝚗𝚍𝚛𝚊, 𝚘 𝚟𝚘𝚕𝚊𝚋𝚊𝚗 𝚜𝚞𝚝𝚒𝚕𝚖𝚎𝚗𝚝𝚎 𝚊 𝚝𝚛𝚊𝚟é𝚜 𝚍𝚎 𝚞𝚗𝚊 𝚝𝚎𝚖𝚙𝚎𝚜𝚝𝚊𝚍...

𝚂𝚘𝚕𝚘 𝚜é 𝚚𝚞𝚎 𝚖𝚒𝚜 𝚜𝚎𝚗𝚝𝚒𝚍𝚘𝚜 𝚍𝚘𝚛𝚖í𝚊𝚗, 𝚜𝚘ñ𝚊𝚋𝚊𝚗 𝚢 𝚟𝚒𝚟í𝚊𝚗 𝚒𝚗𝚝𝚎𝚗𝚜𝚊𝚖𝚎𝚗𝚝𝚎, 𝚌𝚘𝚗 𝚊𝚋𝚜𝚘𝚕𝚞𝚝𝚊 𝚛𝚎𝚟𝚎𝚛𝚎𝚗𝚌𝚒𝚊 𝚊 𝚖𝚒 𝚜𝚎𝚛, 𝚌𝚘𝚗 𝚕𝚊 𝚎𝚕𝚎𝚐𝚊𝚗𝚌𝚒𝚊, 𝚍𝚎𝚌𝚎𝚗𝚌𝚒𝚊, 𝚘𝚜𝚊𝚍í𝚊 𝚍𝚎 𝚞𝚗 𝚙𝚊𝚒𝚜𝚊𝚓𝚎 𝚐𝚎𝚘𝚖é𝚝𝚛𝚒𝚌𝚘 𝚢 𝚝𝚘𝚝𝚊𝚕𝚖𝚎𝚗𝚝𝚎 𝚜𝚊𝚐𝚛𝚊𝚍𝚘 .